Observatorio

postheadericon ¿Cuál es la misión de la banca?

 

La respuesta que yo daría a esta pregunta, sin irme a una definición ni demasiado compleja ni excesivamente academicista, podría ser la de captar el ahorro de empresas y particulares mediante cuentas a la vista, depósitos y otros productos, ofreciendo a cambio a los depositantes una remuneración, para que con parte de los fondos captados poder prestar a empresas y particulares (obteniendo la entidad financiera rentabilidad por el dinero prestado), para que aquéllos puedan acometer proyectos a medio y largo plazo.
 
Pero tal vez la pregunta esté mal formulada, ya que en la actualidad, la mayoría de las entidades financieras cumplen con la primera parte de su misión, captar el ahorro (no siempre remunerado), para con el mismo crear provisiones, lo que traducido al román paladino significa tapar agujeros fruto de una mala gestión anterior. Por lo que la segunda parte de la definición, la que hace referencia a prestar dinero a empresas y particulares, queda para mejores tiempos. De ahí que la pregunta para tal respuesta sería ¿Cuál debe ser la misión de la banca?
 
Porque la banca hoy en día parece sólo querer prestar a particulares que quieran comprarles una vivienda a ellos y sólo a ellos (si uno encuentra la casa de sus sueños y se dirige a su banco para solicitar una hipoteca, por muy solvente que uno sea, se encontrará con un NO por respuesta, pero le ofrecerán una de las viviendas que la entidad tiene en cartera y para cuya compra SÍ obtendría financiación), y a empresas con préstamos vivos en la entidad para que puedan seguir haciendo frente a la devolución de los mismos, evitando la entidad aumentar su temido ratio de mora (o de morosidad). Y es que tanto en los casinos como en el mundo real, la banca, siempre gana.
 
Permítanme que les cuente una historia personal. Hace unas pocas semanas me dirigí a mi banco (por ética profesional no voy a desvelar su identidad) al objeto de solicitar el estudio de apertura de una línea de descuento comercial para mi empresa, para ser utilizada en el caso de que se nos adjudicase una pequeña obra. De tal forma que en nuestra plica pudiéramos incluir el pago aplazado a 60 ó 90 días ya que, inocente de mí, creía que nuestra solvencia empresarial nos permitiría el descuento de papel en el banco. Presenté la documentación que se nos solicitó, obteniendo la callada por respuesta.
 
Cuando me personé en el banco para solicitar una explicación a su ausencia de respuesta, me contestaron que, pese a que mi empresa es solvente, cuenta con los suficientes fondos propios, no está endeudada, posee una estructura ágil con unos reducidos costes fijos y nuestra actividad se encuentra convenientemente diversificada,  nuestro epígrafe de actividad es el de construcción. Lo que según la persona que me atendió en el banco, imposibilita la concesión de ningún tipo de financiación. De hecho me confesó que las instrucciones que tienen son las de no atender a ninguna empresa relacionada con el sector construcción hasta segundo grado (electricistas, carpinterías metálicas…). Así mismo, me sugirió que cambiásemos no sólo el epígrafe de nuestra actividad, sino el nombre de la empresa, ya que éste empieza por la palabra promociones (denominación tabú tras el estallido de la burbuja inmobiliaria). 
 
Es decir, para la alta dirección y para el departamento de riesgos de la entidad, poco importaba que estuviéramos ante un negocio viable entre dos empresas solventes (que además podía proporcionar un beneficio a la entidad), no, lo verdaderamente importante, es el epígrafe que voluntariamente utilizas para definir tu actividad ante la administración pública y el nombre de la mercantil.
 
 Esos mismos departamentos de riesgos que antaño aprobaban operaciones tan alegremente, al volvérseles en su contra, niegan ahora hasta la operación más clara entre empresas con inmaculados expedientes. No doy crédito (nunca mejor dicho).
 
Mientras no vuelva a fluir el crédito hacía las empresas, para que éstas puedan generar riqueza y empleo, no saldremos del agujero en el que nos hemos, o nos han metido.
 
 
David Torija
davidtorija@coev.com
 
 
 
 
 
 
 
 

postheadericon Tengo una inversión en preferentes ¿qué he contratado?

 

Se está viviendo una avalancha de preguntas referentes a las participaciones preferentes, sobretodo, derivado de las últimas intervenciones por parte del regulador de las entidades financieras CAM y Banco de Valencia. Nos indican en la mayoría de los casos que le ofrecieron un chollo y ahora se quiere saber ese “chollo” en qué consiste. Por ello se van a hacer una serie de consideraciones al respecto.

 
 
Primero dar la definición que en el Glosario de El Banco de España aparece : “También denominadas, cuando las emite una sociedad extranjera, acciones preferentes. Son un instrumento financiero emitido por una sociedad que no otorga derechos políticos al inversor, ofrece una retribución fija (condicionada a la obtención de beneficios) y cuya duración es perpetua, aunque el emisor suele reservarse el derecho a amortizarlas a partir de los cinco años, previa autorización del supervisor (en el caso de las entidades de crédito, el Banco de España).Son los últimos inversores en cobrar en caso de quiebra de la entidad, sólo antes de los accionistas.” 
 
Simplemente con la definición que de las preferentes nos da el regulador se deriva el riesgo de las mismas y por ende la rentabilidad que suele asociarse a las mismas (relación rentabilidad-Riesgo). Recalcar que ni muchísimo menos se está indicando que sea un mal producto, sino que se trata de un producto para un perfil determinado (siempre sabiendo el riesgo inherente a las mismas).
  Por ello se deben tener en cuenta las siguientes peculiaridades:
 
  • Las Participaciones preferentes no están cubiertas por el Fondo de Garantía de Depósitos, por lo que en el caso de quiebra del banco, se perdería la inversión siendo los últimos inversores en cobrar (véase definición en glosario del Banco de España).
  • La duración es perpetua
  • Las participaciones preferentes pueden no pagar intereses (cupón) en un año, si ese año la empresa no ha tenido beneficios ni ha pagado dividendos (empezamos a entender un poco más las consecuencias que puede derivarse de este producto, sobretodo en casos como los que se está viviendo).
  • Tienen liquidez, es decir, se pueden vender pero a precio de cotización.
En relación a este último punto como consecuencia de un requerimiento por parte de la Comisión Nacional del Mercado de Valores a diversos bancos y cajas, referido a la operativa de los productos híbridos en los “mercados internos” de las entidades financieras, se han suspendido en varias de estas entidades el mercado interno, por lo que todavía se tiene menos liquidez y además el valor que tendrán en el mercado AIAF todavía puede ser inferior.
 
Para aclarar las bondades y peligros de la rentabilidad de estos productos se pondrá un ejemplo práctico; imaginemos unas preferentes de nominal 1.000,00€ que paga un cupón de 100,00€ con fecha de emisión 2008, si ahora se intenta vender en el mercado secundario y le dan 500,00€ por esa participación acaba de perder un 50%, ahora bien, en el mejor de los casos seguirá cobrando. Pongámonos en el caso de compradores, si hoy compramos esas participaciones, compramos por 500,00€ con un cupón (en caso de que lo haya ) de 100,00€, una rentabilidad de un 20%. 
 
Ahora bien, según diversas denuncias, se considera que algunas de las preferentes en diversas entidades financieras fueron comercializadas y vendidas en muchos casos a pequeños ahorradores a los que no se les informó debidamente de lo que se acaba de reseñar. En teoría estas prácticas son un ejemplo de “comercialización ilegítima” y les ampararía la legislación vigente, por ello si alguien se haya en dicha situación debe acudir a atención al cliente de su entidad financiera y una vez tramitada la reclamación pertinente, acudir a la Comisión Nacional de Mercado de Valores. Ahora bien, dejo el siguiente aviso a navegantes: “Las cosas de palacio van despacio”.
 
 
Terminaré con un visionario, el señor Thomas Jefferson, quién nos dijo en 1802: "Pienso que las instituciones bancarias son mas peligrosas para nuestras libertades que ejércitos enteros listos para el combate. Si el pueblo americano permite un día que los bancos privados controlen su moneda, los bancos y todas las instituciones que florearán en torno a los bancos, privaran a la gente de toda posesión, primero por medio de la inflación, enseguida por la recesión, hasta el día en que sus hijos se despertaran sin casa y sin techo, sobre la tierra que sus padres conquistaron."
 
   
David Navarro López
Economista
 
 

postheadericon Reflexiones sobre el euro.

 

El 1 de enero de 2002 entró en circulación el euro, que es la moneda oficial de 17 de los 27 estados miembros de la Unión Europea. Tras un periodo de coexistencia de la moneda única con las autóctonas de cada estado miembro de la Unión Monetaria, desaparecieron estas últimas. Nuestra antigua moneda, la peseta, dejó de estar en circulación y pasó a formar parte de nuestra historia.

Con la llegada de la nueva moneda, se produjo en nuestro país un efecto conocido como ilusión monetaria (actitud que se genera tras producirse un cambio en los precios, en las rentas monetarias…) y empezamos a gastar más y a endeudarnos en la misma dirección. El más claro reflejo de todo esto lo hemos visto en bienes de primera necesidad como el pan, y en el ejemplo más nombrado en la calle, el del café, ¿les suena la siguiente frase?  Un café pasó de valer 100 pesetas a un euro (166,386 ptas).

Los sueldos de los españoles no siguieron la misma evolución que los precios de estos bienes. El salario mínimo interprofesional en España se situaba en 2002 en 442,20€ mientras que en 2011 se encuentra en 641,40€. Pese a sufrir un incremento del 45% en 9 años, sigue estando muy lejos de los niveles salariales de nuestros vecinos europeos. Lo que no afectó a nuestros niveles de consumo, debido a que las entidades financieras facilitaban el acceso al crédito, aumentando nuestro nivel de endeudamiento.

Esta situación ha generado muchos detractores de la moneda común que, obviando los cuantiosos beneficios que el euro supone en niveles de competitividad, fortaleza, seguridad y credibilidad exterior, se quedan sólo con la parte negativa, consecuencia de una actitud conjunta, aunque inducida, de la sociedad española que hemos definido como ilusión monetaria.

En tiempos pasados, la solución más rápida (no la mejor) hubiese sido una devaluación de la peseta lo que, pese a favorecer en primera instancia nuestras exportaciones, nos hubiese llevado a entrar en un proceso inflacionista, esto es, un aumento general y continuo de los precios, entrando en una espiral peligrosa de la que es difícil salir.

En este video editado en su día por el Banco de España, se explica en que consiste la inflación y cuales son sus peligrosas consecuencias.

Es por eso que el Banco Central Europeo, único organismo competente y decisor en materia de política monetaria de la UE ha considerado siempre el control de la inflación como su primer objetivo.

Pese a todo esto, los detractores del euro siguen apostando por una salida de la moneda única y por la vuelta a la peseta (e incluso al patrón oro).

¿Qué sucedería si abandonáramos el euro?

Como se ha mencionado, el nivel de endeudamiento de los ciudadanos es elevado (al igual que el de las empresas y el de las administraciones públicas), esto es, tenemos préstamos (hipotecas) que devolver.

¿Alguien se ha planteado que sucedería con nuestras deudas, es decir, con las hipotecas y préstamos de particulares y empresas, así como con la deuda emitida por las administraciones públicas?

Pues bien, si nuestra hipoteca está indexada en euros, habría que devolverla al nuevo tipo de cambio. Como pueden imaginarse el tipo de cambio de partida entre el euro y la peseta, no sería muy favorable a esta última, es decir, nos podríamos encontrar con que 1 euro pudiera valer, por ejemplo, 500 pesetas. Por lo que no sólo veríamos devaluarse nuestra añorada peseta a un ritmo alarmante, si no que seríamos incapaces de devolver la cuantía de nuestros préstamos.

Lo mismo sucedería con las emisiones de deuda pública. Me explico, el principal problema del Estado actualmente (a parte del desempleo) es que tiene que pagar un sobreprecio (debido a la falta de confianza que generamos) por obtener financiación (como refleja la prima de riesgo, que es el diferencial entre la rentabilidad ofrecida por el bono alemán a 10 años y el español). En esta hipotética nueva situación, nos encontraríamos con que a los diferentes vencimientos de la misma, el Estado tendría que hacer frente a montantes económicos muy superiores…

Por lo que una decisión de este calibre podría llevar a la quiebra de familias, empresas y administraciones públicas.

 

David Torija
davidtorija@coev.com
 

 

postheadericon Buena suerte Mr. Gorsky

Pues aquí estoy de nuevo, después de un parón más obligatorio que voluntario, dándole otra vez a la tecla. Confieso que muy probablemente, y aún después de haber superado los motivos impeditivos, seguiría más quieto que un ojo de cristal de no ser porque mis amigos de Frikonomics me han telefoneado en varias ocasiones, tras su regreso de Nueva York, y me han dicho: a ver qué pasa, nene. Que tras las vacaciones necesitamos carne fresca y últimamente te mueves menos que las rodillas de un playmobil. O algo así.

Así que aquí me tienen, dispuesto a darles gustito o, al menos, a intentarlo. Ya saben que soy un aficionado a la historia por lo que, ahora me entenderán, para lograr mi objetivo van a permitirme que tire de efemérides.

Hace escasas semanas, concretamente el 21 de julio, se ha cumplido el cuadragésimo segundo aniversario de la misión lunar que, a bordo del Apolo XI, permitió que Neil Armstrong, Michael Collins y Edwin "Buzz" Aldrin lograran un aterrizaje seguro sobre la superficie lunar, a eso de las 2:56:20 (Tiempo Coordinado Universal). El resto es, como digo, historia: Neil Armstrong pisó la luna y pronunció su famosa frase: “Es un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad”. No fue el único en pisar el níveo satélite. Aldrin también se dio su paseo, pues estuvo cerca de dos horas y media recogiendo muestras, haciendo experimentos y tomando fotografías. Ocupándose del papeleo, vaya. Pero de eso la mayoría del personal ni papa.

Como tampoco que, pasada la vorágine y emoción inicial, y tras la trasmisión de una serie de datos de carácter técnico a la Tierra, el bueno de Armstrong concluyera con una frase que fue un auténtico misterio durante décadas para sus compañeros de la NASA: "Buena suerte, Mr. Gorsky", dijo. Y tras ello, el de Wapakoneta (Ohio), se fumó un puro. El tío. 

Tan pronto regresaron a tierra empezaron los honores, las medallas y las conferencias y, cada vez que le preguntaban a Armstrong sobre la frase, él sonreía, asegurando que no podía decir nada del asunto hasta que Mr. Gorsky falleciera. En algún momento, incluso los chicos de la granja de Langley-Virginia (la CIA para los amigos) pensaron que se trataba de un mensaje en clave para algún astronauta de la rival Unión Soviética. Sin embargo, no les constaba que en los programas espaciales soviéticos hubiese ningún cosmonauta con tal nombre, por lo que la enigmática frase continuó siendo un misterio.
 
Hasta que en 1995 un reportero sacó a relucir el tema y Armstrong se decidió a responder ya que, según dijo, el señor Gorsky había muerto y no había por qué continuar con la intriga. Parece ser que de niño, Armstrong jugaba béisbol cuando un día la pelota fue a parar accidentalmente a la casa contigua, donde vivían los Gorsky y, cuando estaba recogiendo la pelota, logró escuchar cómo la Sra. Gorsky le decía a su marido en la habitación:¡¿Sexo oral?! ¡¿Quieres sexo oral?! ¡Tendrás sexo oral cuando el chico del vecino se pasee por la luna!
 
Aquella señora puso aquella condición como si la misma fuese de imposible cumplimiento y… qué te parece! El hijo del vecino, auditor de cuentas del Estado de Ohio para más señas, va y lo consigue. No sé si el Sr. Gorsky hizo valer aquella promesa pero desde luego derecho tenía, qué narices.
 
Utilizo esta introducción porque resulta curioso cómo la historia se repite. En cuántas ocasiones, como la que acabamos de exponer, se formulan afirmaciones, promesas o condiciones que pueden parecer de imposible cumplimiento en ese momento pero que luego no sólo acaban ocurriendo sino que acaban siendo absolutamente superadas por la realidad.
 
Qué me dicen del asunto de las cajas de ahorros, cuya situación ha obligado a adoptar una serie de medidas para el fortalecimiento y la sostenibilidad del sistema financiero que han acabado por convertir en bancos a algunas de ellas (las más rentables), a fusionar a otras entre sí (las que solas no podrían subsistir) y, finalmente, a intervenir unas cuantas (las que están al borde de la quiebra), todo ello como consecuencia de una sobredimensión de las mismas en el marco de un mercado en el que no podían competir, de la competencia desleal que suponían para el resto de operadores en el sector financiero y del servilismo político al que las mismas estaban sometidas. En efecto, no había plan faraónico promovido por unos u otros en el que no estuviera implicada la caja de ahorros de turno.
 
Por no hablar de que durante el mes de agosto ha habido ocasiones en que la deuda pública española ha diferido más de 400 puntos básicos del bund alemán, activo financiero de renta fija de referencia en Europa. Aún no se han dado cuenta de que, más allá de la posible influencia que los especuladores hayan podido tener, que no pongo en duda, nuestra economía no supera ninguna de las reflexiones que cualquier inversor con dos dedos de frente se haría. Nuestra capacidad para contener el déficit es prácticamente nula y más teniendo en cuenta la desobediencia al respecto de las administraciones autonómicas, la restricción crediticia es absolutamente galopante, la expectativa de creación de empleo es inexistente con la consiguiente falta de expectativa e inestabilidad en la generación de renta y…ah, sí, la idea de convocar elecciones en un plazo que no es ni lo suficientemente largo como para pensar que el Gobierno cree en los paquetes de medidas que va disparando a discreción ni lo suficientemente corto como para dar la oportunidad al electorado de respaldar o dar la espalda al Gobierno actual de forma rápida, lo que trasmitiría al exterior una respuesta rápida respecto de lo que va a pasar. De lo que vamos a tener para los próximos cuatro años.
 
Y qué me dicen de las noticias que llegan respecto de las dificultades financieras que las distintas administraciones están padeciendo. En los mentideros oficiosos se rumorea que ciertas administraciones están en estado de auténtica quiebra técnica, aunque ello no pueda decirse por el efecto devastador que ello tendría, rumoreándose que existe verdadero riesgo de impago de las nóminas de los funcionarios, posibilidad real de despido o supresión de determinados puestos y demora actual en los plazos de pagos a proveedores que llegan a superar los 5 meses (concretamente 157 días). 
 
¿No les suena? Son ejemplos de excusas que la Sra. Gorsky también podría haber impuesto a su marido en aquella mañana en que tuvo lugar la proposición indecente de su marido. Es posible que éste hubiera tardado más tiempo en ver satisfechos sus deseos, pero se me antoja que habría muerto con las botas puestas. 
 
Pablo Bourgon Baquedano
 
Abogado fiscalista
 

postheadericon La prima de riesgo impide cerrar por vacaciones.

 

Tradicionalmente España, para desesperación de proveedores y clientes foráneos, se paralizaba, literalmente hablando, durante el mes de Agosto. De hecho, para la Administración, este mes sigue siendo inhábil. 
 
Esto es algo difícil de entender en otras culturas. Peter, un empresario norteamericano del sector del mueble, no hace mucho que nos explicaba ruborizado que no entiende cómo un proveedor barcelonés de su empresa, pese a no estar al corriente en la entrega de sus pedidos, le decía, sin pudor alguno, que hasta el mes de septiembre no cumpliría con los mismos porque, como podría imaginarse, la fábrica cierra durante el mes de agosto.
 
 Para bien o para mal  esto empieza a cambiar, tal es así que, como consecuencia de la que está cayendo, este otrora inhábil mes de agosto contará entre otras cosas con dos Consejos de Ministros Extraordinarios  para llevar a cabo las reformas a las que nos insta la Unión Europea.
 
Las palabras del presidente del Banco Central Europeo (en adelante BCE), Jean Claude Trichet, en las que no dejaba claro si el BCE iba a comprar Deuda Pública española e italiana, provocaron la pasada semana, no sólo el desplome bursátil global  si no que la prima de riesgo española se disparase por encima de los 400 puntos.
 
Pero, ¿en qué consiste esta prima de riesgo sobre la que se han vertido ríos de tinta con mayor y menor acierto?
 
Los estados se financian, básicamente, mediante dos vías: Recaudación de impuestos y emisión de deuda pública. En el caso de España, se emiten (en función de su vencimiento) Letras del Tesoro, Bonos y Obligaciones del Estado. Se emiten en el Mercado Primario y el Estado se compromete a pagar a su poseedor un tanto por ciento de interés.
 
Existe un Mercado Secundario en el que se negocian (se compran y venden) éstos productos. Resulta comúnmente aceptado como ejemplo de activo libre de riesgo (digamos que sería la inversión más segura) el bono de deuda pública alemán a 10 años.     
 
La diferencia entre el tipo de interés que se paga por un bono español a 10 años y el alemán es lo que se conoce como prima de riesgo. El hecho de que ésta se sitúe, por ejemplo, en 421 puntos, significa que se paga un 4,21% más por el bono español que por el alemán; lo que traducido al román paladino significará que cuando el Tesoro español emita deuda pública para la financiación estatal, tendrá que pagar ese porcentaje (que descuenta el mercado) adicional con respecto al mismo producto alemán. Luego nos resultará más caro financiarnos.
 
¿Por qué crece la prima de riesgo?
 
Rentabilidad y riesgo son dos variables directamente proporcionales, es decir, a mayor riesgo el inversor demandará una mayor rentabilidad. Si el Estado Español no transmite confianza al inversor, éste o no comprará nuestra deuda pública o exigirá cobrar un mayor interés por la misma (vía oferta/demanda). 
 
El papel de las Agencias de Calificación Riesgo (las principales son tres: Standar & Poor´s, Fitch y Moody´s. Todas ellas americanas) es fundamental pues entre sus funciones está la de calificar (poner nota), en base a complejos modelos econométricos (que por cierto, no son públicos), a la Deuda Pública de los distintos países. El inversor actuará en función de la misma, es decir, demandará una mayor rentabilidad para comprar productos de Deuda Pública de países con mayor riesgo (según la evaluación de las mencionadas agencias).
 
O transmitimos una mayor confianza, hacemos nuestros deberes, por políticamente incorrectos que éstos sean, o, con nuestro elevado déficit público (gastamos más de lo que ingresamos), si el coste de nuestra financiación se dispara, llegará un momento, más temprano que tardío, en el que no podamos hacer frente a nuestras obligaciones de pago y tengamos que ser intervenidos directamente por la Unión Europea.
 
Y digo directamente, porque el hecho de que el BCE anuncie públicamente que está comprando Deuda Pública española en el mercado secundario para aumentar la demanda de la misma al objeto de frenar la fuerte subida de nuestra prima de riesgo, no es otra cosa que una intervención encubierta.
  
David Torija  Pradillo
davidtorija@coev.com
 
 

postheadericon El fenómeno Abercrombie & Fitch y el efecto demostración

 

 
Hace escasos meses que he descubierto, sorprendido, la actitud de los consumidores con respecto a una marca de ropa, cuya existencia desconocía,  y a la que, cumpliendo con parte de la misión de Frikonomoics, hablar de economía de forma sencilla para ser entendidos fácilmente por todo el mundo, vamos a tratar de buscar una explicación racional desde un punto de vista económico.
 
Un bien es un elemento que permite satisfacer directa o indirectamente una necesidad humana. Los que a nosotros nos interesan son  los bienes económicos, que son aquellos que existen en menor cantidad de lo que resulta necesario. Dentro de las distintas clasificaciones posibles de bienes económicos, vamos a estudiar cómo influye en la demanda (cantidad de bienes y servicios que los individuos desean consumir) las distintas variables que afectan a la misma: Precio, gustos, renta…
 
Tendemos a pensar que el precio es la variable determinante a la hora de elegir un bien o servicio. En función del comportamiento de la demanda con respecto al precio tendríamos tres tipos de bienes: Complementarios, sustitutivos e indiferentes.
 
Los bienes complementarios son aquellos en los que la reducción en el precio de un bien provoca el aumento en la cantidad demandada de otro bien, de ahí que se les considere complementarios. Un buen ejemplo de bienes complementarios sería la electricidad y los electrodomésticos (una bajada importante en el precio de la luz, te puede llevar a comprar electrodomésticos).
 
Los bienes sustitutivos son aquellos en los que un aumento en el precio de un bien da lugar a un aumento de la cantidad demanda de otro bien, ya que ambos satisfacen la misma necesidad. Bienes sustitutivos son, por ejemplo, la mantequilla y la margarina (si el precio de una aumentase significativamente, dejarías de comprarla para comprar la otra).
 
Los bienes indiferentes serían aquellos que no se afectan entre sí, como el pan y la leche (la variación del precio de la leche, no influye en la cantidad de pan demandada).
 
Dependiendo de la renta tendríamos bienes de primera necesidad, bienes inferiores, bienes superiores y bienes de lujo.
 
Bienes de primera necesidad son aquellos cuya demanda se estanca rápidamente ante una variación en la renta del consumidor. El ejemplo más claro sería el pan (por mucho dinero que ganes, llegado cierto punto, no vas a comprar más cantidad de pan)
 
Por bienes inferiores entendemos que son aquellos en los que la demanda es mayor conforme la renta aumenta. Pero sólo hasta cierto nivel, llegado el cual, se reduciría la cantidad del bien demandado y pasaríamos a demandar otro bien. Es lo que sucede con la carne y las patatas. Con determinado nivel de renta, desde un punto de vista económico, preferiremos comer carne a comer patatas.
 
Los bienes superiores son aquellos cuya demanda aumenta conforme lo hace la renta. A este grupo pertenecen los bienes de ocio y la ropa, luego nos vamos acercando al ejemplo que hoy nos ocupa. 
 
Bienes de lujo son aquellos en los que la demanda aumenta al hacerlo el precio. A este grupo pertenecería Abercrombie and Fitch, en adelante A&F. Pero ¿porqué hay gente dispuesta a comprar un producto si su precio aumenta? Llega el momento de hablar de la última variable que influye en la demanda. Los gustos del consumidor.
 
Los gustos hacen referencia al comportamiento errático, desde un punto de vista económico claro está, de los individuos. Y están condicionados por factores psicológicos, por el comportamiento social…Hay tres elementos que influyen especialmente sobre los gustos: Las marcas, la publicidad y, lo que a nosotros hoy nos interesa, el efecto demostración.
 
El efecto demostración es la explicación de porqué los consumidores estamos dispuestos a pagar un sobreprecio por un producto. Lo hacemos para presumir, para sentirnos parte de determinado status social…
 
Resulta curioso comprobar  como dependiendo del país las compañías de ropa deciden colocar sus marcas en un sector o en otro. Me explico, en Estados Unidos hay una marca que allí vende a precios económicos y que sólo usan los granjeros, mientras que en Europa su precio es varias veces superior y es considerada un bien de lujo. Porque, sí, son las compañías quienes deciden dónde posicionar sus marcas (con el beneplácito del mercado).
 
La compañía de A&F ha decidido posicionarla como bien de lujo y la variable que motiva la compra de sus productos es, la mayoría de las veces, el efecto demostración. Para ello llevan a cabo curiosas acciones de marketing, no me refiero a poner como reclamo a jóvenes con el torso desnudo en las puertas de sus tiendas… Me refiero, por ejemplo, a tener una tienda en el corazón de la Quinta Avenida de Nueva York, junto a las firmas más lujosas, y, para llamar la atención y generar expectación, obligar a la gente a hacer cola (en plena Quinta Avenida) cuando en realidad la tienda está casi vacía. A parte de tratar de influir en el comportamiento de sus clientes, como todas las marcas, con el tipo de música, la iluminación…
 
Esto me recuerda a la Expo de Sevilla de 1992, cuando un grupo de jóvenes se puso a hacer cola detrás de una farola. Quince minutos después tenían detrás suyo a más de doscientas personas.
 
 
 
David Torija Pradillo
davidtorija@coev.com
 
 

postheadericon Contra la crisis, ¿compensa un coche a gas?

La pasada semana, en una intervención en la Georgetown University de Washington, el presidente americano se  declaró completamente a favor de los coches alimentados con combustibles alternativos, haciendo espacial hincapié en el uso del gas metano. De hecho, el congreso americano – a través del Natural Gas Act - aprobó el pasado año varias leyes que intentan estimular el uso del gas en detrimento de los productos petrolíferos.

Según las previsiones, en menos de cuatro años, circularán en los EEUU 600 mil vehículos alimentados con carburantes alternativos. En Europa circulan ya más de siete millones de vehículos equipados con el doble sistema de combustible (gas y gasolina), sobre todo en Alemania, Francia e Italia, y las previsiones para el futuro señalan un crecimiento constante y continuo, sobre todo a causa del elevado precio del petróleo.

Durante estos días puede verse en Italia un anuncio publicitario que dice: “Dale un corte al alza del precio del petróleo. ¡Pásate al gas!”. En el anuncio se afirma que un coche alimentado a gas puede circular durante más de 100 km. con sólo 4 euros, a una velocidad de 100 km. por hora, en carreteras extraurbanas. En España la situación es diferente. Hace más de un mes, Francisco Insa Pujol, desde las páginas de un periódico nacional, presentó siete medidas concretas para afrontar la crisis del alto precio del petróleo. Entre ellas figuraban la modificación de nuestra dependencia energética del oro negro, y la estimulación de la investigación y venta de coches híbridos, que contaminan mucho menos.

Pero, en ningún medio y por ningún lado se ha mencionado la posibilidad de utilizar el gas GLP o metano para el transporte. Se están gastando muchos recursos para implantar la tecnología del coche eléctrico (que entrará en circulación dentro de 3-5 años), y nos estamos olvidando por completo de una tecnología real, un poco anticuada pero eficaz, que ayudaría bastante a la hora de reducir nuestra dependencia del petróleo. El gas licuado del petróleo (GLP) es una mezcla de butano y propano, obtenido bien del petróleo, bien del gas natural. En Italia, Francia, Alemania y otros muchos países de la Unión Europea, es la alternativa que, junto con el metano, proponen a los consumidores las gasolineras y los fabricantes de coches. Por ejemplo, FIAT lleva ya varios años produciendo coches con la doble posibilidad de combustible: gasolina y GLP. En general, el uso del GLP o del metano como combustibles para los coches tiene varias ventajas: menores emisiones de Anhídrido Carbónico (CO2) y de Óxidos de Nitrógeno (NxOy), menores emisiones de partículas contaminantes, menor consumo que gasolina y diesel para los mismos kilómetros recorridos, y menor precio de venta al público.

Para que el lector se haga una idea -no publicitaria, sino real-, la pasada semana probé en Italia un coche mediano (unos 110 caballos), rellené el depósito con 18 euros de GLP y recorrí casi 300 kilómetros a una velocidad media de 130 km. por hora. Además, para los puristas de la conducción, es interesante notar que la potencia del vehículo no sufre modificaciones. Tengo que confesar que desconozco la legislación vigente en España en temas de carburantes, pero, a pesar de eso, quiero abrir una ventana sobre el posible uso de carburantes alternativos, como el GLP o el metano, para hacer frente a la subida indiscriminada del precio del petróleo. Creo que desde una perspectiva estratégica, esta sería una medida seria, sobre todo, a largo plazo, ya que el abastecimiento del GLP está garantizado no sólo por la presencia de la materia prima en varias áreas geográficas distribuidas en los cinco continentes, sino también por la posibilidad de su producción en las refinerías normalmente presentes en todos los países de la Unión en Europea.

Además, España cuenta con un sistema de infraestructuras bien desarrollado para la recepción de GLP: ya existen quince terminales aptas para la recepción del gas, y todas muy bien distribuidas: Algeciras, Alicante, Bilbao, Barcelona, Cartagena, Gibraltar, Gijón, Huelva (2 terminales), Mallorca, La Coruña, Málaga, Sevilla, Tarragona, Tenerife y Valencia. Respecto a la demanda futura, la asociación internacional de los productores de GLP espera un continuo crecimiento en toda Europa, a causa de la creciente inestabilidad en los países exportadores de petróleo. Hasta ahora el gas de automoción ha tenido una difusión muy limitada en España, circunscrita solamente a los taxistas. Pero, mirando las experiencias de otros países, me pregunto si, en lugar de perseguir políticas a corto plazo que, posiblemente, influyen de modo negativo en la percepción de los consumidores y en sus bolsillos (por ejemplo, la medida criticada por muchos de limitar la velocidad a 110 km. por hora), no sería mejor plantearse la posibilidad de introducir – a medio y largo plazo – la combustión a GLP y/o metano para el transporte. Indudablemente habría muchos beneficiarios: los consumidores tendrían más posibilidades de elección; produciría un incremento de la ocupación, ya que semejante plan necesitaría el desarrollo de una infraestructura local importante (léase nuevas gasolineras o adaptación de las existentes, talleres especializados para montar un sistema a gas, etc); el medio ambiente también saldría beneficiado, ya que, como hemos dicho antes, el GLP tiene menor impacto ambiental que los otros combustibles; por último, sería positivo para la logística en general y para todo nuestro sistema económico, ya que se podría reducir substancialmente la dependencia energética de otros países.

Por tanto, invito a todos aquellos que tienen poder en temas de combustibles a analizar la posibilidad de introducir en España, a parte de los vehículos eléctricos -que, de momento, parecen necesitar de  una inversión mayor-, el GLP o el metano como combustibles para los vehículos, ya que representa una forma de energía segura, eficiente, económica y no contaminante.

Salvatore Moccia,

Profesor de Dirección Estratégica en la Universidad CEU Cardenal Herrera salvatore.moccia@uch.ceu.es

 

postheadericon Tu MBA en Francia

 

Hay una Francia “que llora”… Es la Francia que sufre alta tasa de paro y que llegó ya al 17,1% a finales de 2010, según las estadísticas del Instituto Nacional de la Estadística y de Estudios Económicos de Francia (INSEE). Pero hay otra Francia, y es que el hexágono aún mantiene regiones protegidas del paro, especialmente en Isla de Francia, Alsacia, Bretaña, Limusín y los países del Loira. Es la Francia “que ríe”, la que, por sus fuertes dimensiones estructurales, ha podido sortear mejor la crisis con tasas de paro inferiores al 7% y que ha llegado en algunos municipios a tasas próximas al pleno empleo.
Esta última Francia es la esperanza para muchos jóvenes españoles, sobre los que recordemos que se ha cebado el paro estos últimos tiempos y que, cuando consiguen su primer empleo, ven que está muy condicionado por la incertidumbre económica actual, por un mercado laboral inseguro, con salarios bajos y contenidos, con subidas de impuestos, con créditos de difícil acceso y con subida de precios de elementos básicos como la luz, la gasolina o los colegios.
La búsqueda por la supervivencia laboral en el extranjero es una alternativa loable para el crecimiento profesional y personal de 1.416.766 españoles, que se encuentran censados como residentes en el extranjero a fecha de 1 de enero de 2011 (Censo electoral de españoles residentes en el extranjero, CERA). De ellos, 165.153 han elegido Francia y son París, Lion y Marsella las principales ciudades “diana”, mientras que las principales ciudades españolas “exportadoras” son Madrid (15.267), Barcelona (12.042) y Salamanca (7.450).
Esta lógica búsqueda de economías más estables y sólidas como Francia, requiere una formación robusta ya que los sectores más demandados para trabajar en Europa son los relacionados con la informática, ingeniería y arquitectura, además de las tradicionales ramas de exportación laboral como son la investigación médica y/o biológica.
Una buena puerta de entrada al mercado laboral francés es la realización de estudios de formación o de especialización en Francia y, por esta razón, este pasado sábado, 5 de marzo, Frikonomics ha estado en París, en la cuarta edición del salón SMBG de los mejores másters, de especialización y MBA de Francia. Esta jornada, que reúne cada año a estudiantes, profesionales en periodo de especialización, profesores, directores de establecimientos y academias, ha contribuido a la unión entre el mundo universitario, el mundo de la empresa y el mundo del estudiante. La principal novedad de este año es el one-to-one, es decir, la información directa al estudiante interesado por parte del director del máster en cuestión.
Han sido 120 las universidades y escuelas francesas que han participado en el desarrollo de esta jornada y 52 las especialidades representadas, que encontraréis completas en http://www.salon-des-meilleures-formations.com. Algunas de estas especialidades quedan recogidas en la siguiente tabla:

Algunas de las especialidades representadas en el salón SMBG
Compras
Logística
Calidad
Auditoría externa
Auditoría interna y control de gestión
Finanzas bancarias
Experto contable
Finanzas bursátiles
Gestión de patrimonio
Finanzas de empresa e ingeniería financiera
Derecho y gestión de seguros
Derecho y gestión inmobiliarios
Comunicación
E-Business y comunicación multimedia
Marketing
Gestión de la distribución
Venta y negociación comercial
Gestión ambiental y de desarrollo sostenible
Gestión de empresas culturales
Gestión audiovisual y de medios
Gestión del urbanismo
Derecho europeo y de asuntos internacionales
Derecho social
Fiscalidad
Emprendedurismo
Gestión de la producción industrial
Comercio internacional
Gestión de la innovación
Gestión de industrias agroalimentarias
MBA
MBA Full Time
Executive MBA Part Time
MBA Full Time Senior
Gestión de recursos humanos
Informática e ingeniería de sistemas
Gestión de riesgos
Inteligencia económica y tratamiento del conocimiento
Estrategia y consultoría

 
Para aquellos que estén interesados, este salón de los mejores másters, hará un Tour por otras ocho ciudades francesas desde el 12 de marzo al 9 de abril. La clasificación SMBG completa la encontrarás en http://www.meilleurs-masters.com/#.
En esta clasificación, SMBG recoge 55 temas principales, con la clasificación de los mejores másters por especialidad. Así, por ejemplo, podrás ver que los cuatro Executive Part Time MBA mejor calificados son el Executive MBA Dauphine-ESG-UQAM (28.000 €) y los de las escuelas EMLYON Business School (35.900 € para el internacional), INSEAD (30.000 €) Y HEC (45.000 €)*.
De los másters de inteligencia económica y gestión del conocimiento, los mejor calificados por el SMBG son el MBA especializado en estrategia de inteligencia económica de la ESLSCA (École de guerre économique), el MS de Inteligencia Económica y gestión del conocimiento de la SKEMA Business School y el Máster especializado en inteligencia económica y estratégica de la EISTI (Ecole Internationale des Sciences du Traitement de l’Information).
En derecho fiscal, los cuatro másteres mejor calificados son el máster de fiscalidad internacional de la Universidad Panthéon-Assas (Paris II), el Máster profesional de fiscalidad de la empresa de la Universidad Paris-Dauphine, el máster en derecho, fiscalidad y contabilidad de la Universidad de Aix-Marseille III y el máster profesional de gestión financiera y fiscal de la Universidad Paris 1 - Panthéon Sorbonne.
Ya en Marketing, son seis los másteres que adquieren la máxima puntuación, los de ESCP Europe, de la ESSEC, de la EMLYON Business School, el de HEC, el de la Université Paris-Dauphine y el propuesto por la Rouen Business School & Reims Management School.
¿Y después, qué?
Sin entrar en otras cuestiones de peso, no solo económicas, sino también sociales y sentimentales que deberemos valorar concienzudamente cuando nos decidimos a residir y trabajar en otro país, he querido aportar datos de salarios medios en Francia. Así, el salario mensual medio en Francia es de 2.068 euros para profesiones intermedias. Como ejemplo, en la tabla se indica el salario medio neto anual esperado para hombres y para mujeres, en el sector de la industria, la construcción y el comercio, sin tener en cuenta las diferencias salariales por provincias, ya que en regiones como Isla de Francia el salario medio anual aumenta hasta los 58.400 € anuales. Tampoco se ha tenido en cuenta la edad, ya que para mayores de 50 años, el salario neto medio aumenta hasta los 61.300 € anuales.

 
Proporción de mujeres (en %)
Salario neto anual (miles de euros)
 
 
 
 
Mujeres
Hombres
Media
Sector de actividad
 
 
 
 
Industria
20,2
42,0
50,8
49,0
Construcción
13,4
37,9
47,3
46,0
Comercio
25,5
38,0
48,8
46,1
Servicios
32,5
39,5
51,3
47,5

Fuente Insee, DADS 2008. Actualización enero 2011.
En la dirección http://www.insee.fr/fr/themes/tableau.asp?reg_id=0&ref_id=NATSEF04119 encontrarás una tabla con los salarios mensuales medios por profesión según los últimos datos del INSEE para 2008. Como curiosidad, encabezan la lista de salarios medios los médicos, con un sueldo mensual de 3.200 euros. Le siguen los directores comerciales con 2.950 euros, los gerentes, contables y financieros con 2.800 y los ingenieros y técnicos de las industrias con un salario medio de 2.760 euros mensuales netos.
No son éstas las únicas posibilidades de formación en Francia. El sistema francés permite también la realización de prácticas laborales o “stages” para comenzar una trayectoria laboral y existen, además, otras fórmulas (becas incluidas) que te pueden facilitar el acceso al trabajo en Francia.
Si al final te decides por Francia, desde Frikonomics te deseamos mucha suerte y te damos la enhorabuena… porque lo mejor está por llegar. SUERTE!!!   
 
* Los precios de los másters son orientativos y obtenidos de sus páginas web.
Milagros Benito
mbenito@uch.ceu.es
Lecturer in Veterinary Medicine and Surgery, PhD
Clinical Laboratory MSc
Universidad CEU Cardenal Herrera
 
 
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