¿Ruptura en los Balcanes?
Érase una vez, no hace mucho tiempo, en la que la historia de adquisiciones y consolidaciones bancarias en el Sudeste de Europa era aquella pugna librada entre Grecia y Austria, con otros implicados en el juego como Italia y Hungría.
En este momento, los resultados de aquel enfrentamiento –en su mayor alcance hasta que llegaron la recesión financiera y económica- se ven observados con preocupación por un gran número de países en la región balcánica.
Parece claro que los Bancos están entre los intervinientes más decisivos en las economías de países en el entorno Griego, pero una causa de preocupación aún mayor se centra en las implicaciones que puede tener una retirada de la inversión Griega en dicha zona.
Así como desde Atenas se está negociando con la Unión Europea en su conjunto y con sus miembros más influyentes por separado la estrategia que reduzca el déficit, no parece claro que líderes de otras capitales estén deseando el éxito Griego, ya sea por rivalidades políticas o tensiones exteriores. Por desgracia, demasiados puestos de trabajo dependen de esta decisión.
En Bulgaria, el Ministro de Finanzas Simeón Dyankov, expresó públicamente su preocupación sobre la desaparición de capital de bancos Griegos en el país, y que había solicitado ayuda por tal motivo de las instituciones financieras Europeas.
Las palabras de Dyankov a la agencia de noticias búlgara BTA el 1 de marzo fueron “Esperamos recibir respuesta a lo largo de las tres próximas semanas. De no ser así, me preocuparé aún más”
En pocas horas, Postbank, del que el griego EFG Eurobank es el principal accionista, aseveró que se conservarían sus inversiones, así como otro banco, que ha preferido mantenerse en el anonimato, mantuvo afirmaciones de similar calado.
Las agencias de valoración…
Las preocupaciones no se limitan sólo a Sofía.
En Rumanía, EFG Eurobank también controla Bancpost, el Banco Nacional de Grecia (NBG) es el principal accionista de Banca Romaneasca y Alpha Bank y Piraeus Bank también se encuentran presentes. Al igual que en Bulgaria, Fitch redujo el rating de las filiales Rumanas de filiales de EFG Eurobank y NBG se redujeron el 24 de febrero.
El comercio bilateral entre Grecia y Rumanía experimentó un notable declive debido a la crisis financiera mundial, que se tradujo en un 22 por ciento menos en el último trimestre de 2009 respecto al de un año antes.
Según un informe del diario de Bucarest Financiarul, los empresarios Griegos y Rumanos no están dispuestos a permitir que continúe la sangría, y el Presidente de Bancpost Mihai Bogza expresó en un Foro empresarial que su banco continuará financiando a las PYMEs interesadas en fortalecer lazos comerciales entre ambas partes.
En dicho foro, el embajador griego en Bucarest, Yorgios Poukamissas, se pronunció de igual forma, expresando que era necesaria una respuesta práctica que ponga a los dos países codo con codo frente a la crisis. Según Poukamissas, los bancos griegos gozan de una posición fuerte en Rumanía, y no sufren una presión por parte de los problemas en Grecia, lo que les permite ayudar a las PYMEs en ambos países.
El Blues bilateral
Es por todos conocida la eterna disputa entre Skopje y Atenas por el uso del nombre Macedonia, si bien Grecia es un importante socio comercial para su vecino, independientemente de las tensiones políticas.
Macedonia es particularmente vulnerable, con serios problemas en su economía que alcanza una cifra de paro de más del 30 por ciento, mientras que las cifras oficiales muestran una inflación en febrero del 1,9 por cien respecto al año anterior. Todos los precios –verduras, frutas, pescado, productos lácteos y la carne, entre otros- subieron.
El 1 de marzo, el informe Balkan Insight mostró que el comercio entre Macedonia y Grecia se había desplomado en 2009, y que las exportaciones de Macedonia a Grecia se habían reducido de 340 millones a 160 millones de euros.
Por dicha razón, el ministro Macedonio de Finanzas Zoran Stavreski insistió en que no pronosticaba “influencias negativas serias” de la crisis griega, al aseverar que su escenario de fomento empresarial y baja imposición, permite unas condiciones favorables a los griegos y otros inversores.
Por último, los serbios parecen preocupados ante los acontecimientos griegos, dado que sus bancos proveen de más del 10 por cien de la financiación. A esto se suma la devaluación del siete por cien del dinar serbio en 2009, que si bien favorece la atracción de inversión, está haciendo más difícil a los serbios devolver los préstamos con referencia Euro.
El desempleo serbio sigue empeorando, con una tasa oficial del 16,6 por cien en febrero, tras un incremento espectacular entre diciembre y enero del 2,9 por cien.
Por tanto, numerosos países dependen de la estabilidad de Grecia, no sólo económica, sino política, y hace que sus preocupaciones se reflejen ante la ruptura provocada por la crisis actual.
En un comentario del 1 de marzo, el diario griego Kathimerini evaluó lo que veía como implicaciones posibles de la crisis de Grecia en el extranjero.
“No hay duda de que una Grecia debilitada en las instituciones Europeas como la Comisión Europea y el Parlamento Europeo, tendrá menos capital político con el que presionar para obtener soluciones diplomáticas de su agrado. Si Grecia no reacciona rápido para recuperar la confianza en su economía, su influencia diplomática se verá seriamente dañada” en palabras del diario.
Se aboga por que Grecia, que sufre económicamente, pueda tomar las riendas y aportar iniciativas diplomáticas que puedan unir a los vecinos de la región balcánica, Kathimerini indicó: “Una Grecia más débil y más pobre implicará unos Balcanes más débiles y más pobres”.
Una traducción de Oscar Zarzoso para frikonomics.com


