La política monetaria de Pancho Villa
Leyenda o realidad, el ejemplo más simpático (para el que lo lee) para estudiar la inflación y sus efectos es el de Pancho Villa y la máquina del dinero.
En su ignorancia, que debía ser mucha dados sus orígenes, quiso crear riqueza para los allegados a su causa, y contrató a un impresor para estampar sus propios billetes (a este tipo de dinero, que no tiene contrapartida real, como puede ser el oro se le llama fiduciario). Al querer pagar al impresor, éste le dijo que le pagara en oro, porque esos billetes no valían nada.
La política económica se divide en dos facetas: la monetaria y la económica.
Pensaba que imprimiendo más billetes, la gente sería más rica, pero se producía el efecto contrario, dado que con los billetes que tenían, podían adquirir menos cosas. Este siempre se ha mostrado como un ejemplo muy gráfico del efecto empobrecimiento que produce la inflación, dado que para pagar lo mismo hay que imprimir más billetes.
Sin saberlo, el bueno de Villa estaba interviniendo en una de las dos vertientes que tiene la política económica de un país: La política monetaria, que debe ser tratada con sumo cuidado o sus consecuencias pueden ser devastadoras para la economía del mismo.
Si lo trasladamos a nuestros días, la política monetaria para los quince países que comparten el Euro como moneda de cambio (Eurosistema) la formula el Banco Central Europeo (BCE), y los Gobiernos de cada país se encargan de la toma de decisiones en materia de política fiscal (mayor o menor gasto e inversión públicos y subidas o bajadas de impuestos).
El objetivo del BCE es único, y consiste en mantener una estabilidad en precios, es decir, el control de la inflación. Para ello dispone de varias herramientas, que se resumen en el control del tipo de interés (el precio del dinero en circulación), así como de la cantidad de dinero en circulación (se denominan agregados monetarios, y lo dejamos para otro artículo).
El BCE ya estaba previsto en el Tratado de la Unión Europea, firmado en Maastricht el 7 de febrero de 1992, y es plenamente operativo desde el 1 de enero de 1999.
Eurosistema
Gracias al BCE, se evita que las presiones políticas que pueda tener el Gobierno de un país ante una situación coyuntural concreta puedan influir sobre unas decisiones excesivamente cortoplacistas. Desde Frikonomics recomendamos el artículo publicado en el Blog de Miguel Pons para profundizar en el tema.
Estas últimas semanas el BCE está mostrando su imagen de firmeza frente a los desequilibrios causados por uno de los miembros del Eurosistema, que es Grecia. El BCE se encuentra en una encrucijada, dado que no puede ayudar a Grecia, al no formar parte de sus objetivos (sólo se fija en el déficit). No obstante, que uno de sus miembros caiga podría ser el fin del BCE, por lo que una vez más, habrá que pagar por sus excesos.
La solución más comentada sería crear un Fondo Monetario Europeo (FME), que financie a Grecia a cambio de imponer un plan de reducción de déficit y deuda. Sin embargo, es un órgano que no existe y exigiría tiempo. De igual modo, parece difícil que los otros países del área Euro lo acepten, dado que tampoco cumplen con los requisitos del Plan de Estabilidad (véase el artículo anterior sobre Grecia) de cumplimiento de déficit (todos) y deuda pública (la mitad).
Si se recurre a la mitología griega, vemos que Grecia ha descubierto el talón de Aquiles de la zona Euro: cómo sacar a uno de sus miembros cuando entra en crisis. Grecia entró en el Eurosistema por la puerta de atrás y ahora toca pagar la barra libre. Pronto se dará a conocer la solución adoptada.
|
BANCO CENTRAL EUROPEO |
|
|
|
Un artículo de Oscar Zarzoso para frikonomics.com


