Marketinianos The Greatest Movie Ever Sold

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Morgan Spurlock, quién ya se hiciera famoso en 2004 por el documental en el que probaba, experimentando en sí mismo, que hacer tres comidas diarias en McDonalds durante 30 días genera problemas de salud, vuelve a “dar la nota” saliéndose de lo habitual con el nuevo documental sobre "product placement", producido por Sony Pictures Classics, estrenado en Estados Unidos el pasado mes de Abril.


Para alguien que no conoce al Sr. Spurlock y sus antecedentes, es muy difícil decidir si la impresión percibida del mismo después de ver el documental The Greatest Movie Ever Sold” (“La más genial de las películas nunca antes vendida”), es la de un genio o la de un caradura.  Me explico, cuando uno va al cine espera ver una película que le haga desconectar de la rutina con una introducción, el desarrollo de una trama y un final, pero en este caso se encuentra con algo bien distinto, casi lo opuesto. Lo que el Sr. Spurlock ofrece es un documental paso a paso de cómo llama a cada una de las puertas de personalidades del mundo del cine, como por ejemplo Quentin Tarantino, del mundo del marketing y la publicidad, políticos, abogados e incluso empresarios de la talla de Donald Trump, preguntando a cada uno de ellos por su visión y experiencia en el tema de la publicidad encubierta en el cine a la vez que se entrevista con empresarios y responsables de Marketing de diversas compañías tratando de convencerles para financiar su película.


Lo más increíble es ver las cantidades astronómicas que las empresas están dispuestas a poner sobre la mesa por aparecer en un documental, en el que a mi juicio, el protagonista se “burla” de las marcas y las publicita sarcásticamente, lo que ha llevado a las empresas anunciantes a no aprobar el resultado final, como queda patente en los créditos al final del documental.


The Greatest Movie Ever Sold muestra cómo en el mundo del cine los anunciantes son los que deciden y los creativos “prostituyen” sus creaciones para adaptarlas a las exigencias de quienes las financian.  Nada de lo que aparece en una película parece ser fruto del azar, desde el calzado de los protagonistas o extras, a la marca de refrescos que consumen en ella, está previamente estudiada y pactada. Cuanta más notoriedad tenga la marca en el film, más habrá pagado la misma por aparecer.


 Es curioso ver cómo finalmente la empresa que acepta patrocinar como principal sponsor la película es POM Wonderful, una compañía de bebidas procedentes de diversas frutas, bastante famosa en los Estados Unidos. Esta empresa exige por contrato que siempre que alguien aparezca consumiendo alguna bebida en la película debe ser de esta marca, por lo que, el telespectador puede ver en las escenas más inverosímiles cómo aparece, cuando menos se lo espera, una botella de la mencionada bebida con la mofa del protagonista en algunas ocasiones; lo que llega a ser realmente divertido.


Por el momento, el documental se está emitiendo en prestigiosas salas americanas de cine independiente, aunque famosas en algunos casos por descubrir exitosas películas que acaban en el circuito comercial. Por lo que tal vez, “The Greatest Movie Ever Sold”, se pueda llegar a ver pronto en las carteleras de otros países, si bien es cierto que en España sería extraño recibirla dentro del circuito cinematográfico habitual. Tal vez podremos encontrarlo en DVD o en plataformas especializadas en Marketing, o como ejemplo en algún curso de “product placement” en alguna escuela de Marketing, sea como fuere, es un interesante documental para descubrir cómo hasta el producto más inverosímil tiene cabida en la “lícita manipulación” de los deseos del telespectador.
 

Beatriz Durán Arias

Economista

 

 

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