¿Es acertado contratar a tantos funcionarios públicos?

La Moncloa ha publicado la mayor oferta de empleo público desde 2008 ¿lo consideras una medida electoralista? En frikonomics aportamos algunos datos

El pasado viernes se confirmaron dos noticias económicas:

La primera, que ha pasado inmerecidamente entre bambalinas, y es que tras casi 11 años, hemos conseguido salir del procedimiento de control por déficit excesivo al bajar el déficit de nuestras cuentas nacionales al 2,6% del PIB. Nuestro Sector Público sigue gastando más de lo que ingresa y que tendremos que pagar los más de 25.000 Euros que debemos cada Español en “cómodas” letras a 10 años 🙁

Es digno de galardón haber salido de este control ejercido por Bruselas tras el batacazo económico de 2008, y que sin duda es un mérito conjunto del esfuerzo realizado por todos los españoles que nos apretamos el cinturón desde la entrada en la crisis en dicho año.

Dicho merecimiento fue eclipsado por la noticia económica del día durante la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, en la que se confirmaba la oferta de empleo público más alta desde 2008 (¡Vaya año!):

A un mes de las elecciones generales, tras dos reuniones con los sindicatos de la función pública en menos de 24h, el Gobierno aprobó una oferta de empleo público con un total de 33.793 plazas, de las que 11.338 son de acceso libre y 8.350 de promoción interna.

Más concretamente, según Moncloa las plazas de nuevos funcionarios se dividen de la siguiente manera:

– Administración General del Estado: 20.781

– Fuerzas Armadas: 1.814

– FF y CC de Seguridad del Estado: 5.561

– Justicia: 2.237

– Educación: 489

– Más Administración General del Estado: 2.528

– Previsiones del efecto del Brexit: 383

¿Es una medida electoralista, innecesaria y ostentosa, o realmente era necesaria esta creación de empleo público? Sin pretender ser excesivamente técnicos, vamos a poner algunas cifras e intentar desgranar también las motivaciones que pueden llevar a tan inesperada decisión:

Desde junio de 2018 se han creado 93.200 empleos públicos, un 3% más que en el año anterior. Durante este mismo período, el empleo privado ha crecido un 0,8%. Es decir, en la economía Española, la proporción de creación de empleos en el sector público ha supuesto casi 4 veces más que en el sector privado, lo que podría suponer un desequilibrio en el futuro.

El número de empleados en el sector público es de 2.583.494 personas (Boletín Estadístico del personal al servicio de las Administraciones Públicas,  Julio 2018), muy cerca del máximo histórico desde 2011 que se situó en 2.690.099 personas.

… por cierto, en el fatídico 2008 el número de empleados públicos fue de 2.582.846 personas. ¿Os suena este año? Era cuando la economía Española estaba en la “Champions League” de la economía global.

personal empleado en la administracion publica

Por otro lado, a corto plazo es positivo que hayan más de 33.000 personas empleadas, porque crea consumo y ayuda a que crezca la economía. Como comentaba la Ministra de Economía, Nadia Calviño, la economía de España es la primera gran economía en crecimiento, por lo que parece justo que se destinen mayores recursos al servicio de los ciudadanos.

También hay que recordar que España tiene una de las plantillas públicas más envejecidas de nuestro entorno, con una media levemente superior a los 53 años, y siempre es beneficioso renovar plantillas. Otro tema de discusión es si consideramos envejecido a un empleado de 53 años, dado que España goza de una de las esperanzas de vida más elevadas del Mundo.

Y lo más importante, parece que nos lo podemos permitir: En España hay unos 2,6 millones de funcionarios frente a más de 19 millones de personas empleadas, lo que supera levemente el 13% de la población activa frente al 18% de la media de la OCDE y a las cifras que superan el 25% en los países nórdicos.

porcentaje de empleados publicos en españa y la ocde

Todo este discurso nos lleva a la pregunta de por qué en el sector privado se nos mide a los empleados por productividad mientras que la función pública se sigue midiendo por el número de personas empleadas.

Nos disculpamos por anticipado porque sin duda hemos usado un trazo excesivamente grueso a la hora de considerar a los funcionarios. Sin duda existe una partida de inversión en profesores, personal sanitario o defensa, que nos aportan seguridad y competitividad en el futuro. Pero no debemos olvidar que la mayor parte del personal supone gasto corriente, al reducirse sus funciones a labores administrativas.

Como ejemplo final, recordar que este mes de marzo se han incorporado más de 4000 personas a Correos, que sufre 200 millones de Euros de pérdidas. Solo por reiterar lo obvio: el déficit se financia con Deuda Pública, que supone casi el 100% del PIB nacional.

El sueldo de un funcionario se financia principalmente de impuestos, y a primera vista parece que en un momento de incertidumbre económica mundial, con la pólvora del Rey (nuestros impuestos) se está tirando más lejos. No hay más que ver la nota de prensa del Sindicato CSIF tras aprobar la contraoferta del Gobierno en menos de 24 horas en la que se aumentaron las plazas ofrecidas en un 33%. ¿Superó el Gobierno las expectativas de los sindicatos?

La conclusión es que independientemente de la necesidad de contratar más personal público, la negociación terminó mucho antes de lo habitual si no hubieran habido unas elecciones en ciernes. ¿Aceptamos electoralismo como animal de compañía? 😉

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